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El desperdicio alimentario (2): El Impacto social, económico y ambiental

Se puede acceder al articulo anterior de este serie en este enlace.

INTRODUCCIÓN

La pérdida y el desperdicio de alimentos en el mundo es un problema que al fin y al cabo tiene impacto económico, ambiental y social para nosotros y el planeta. La magnitud de las consecuencias depende de varios factores como, por ejemplo, el punto donde reside la pérdida de alimentos en la cadena alimentaria (por ejemplo, en la granja, en la fábrica o en el hogar), la zona geográfica, el nivel económico del país, la cantidad perdida y el manejo de los residuos orgánicos en el sitio.  

Antes de mencionar algunas repercusiones apuntamos algunas estimaciones relacionados con este asunto (datos según La FAO y EU fUSIONS):

  • Se estima que en el mundo existen cerca de 800 millones de personas que pasan hambre.
  • Se pierde casi 250 Km3 de agua con el fin de producir alimentos que al final se desperdician. Este número  equivale a 3 lagos similares al lago de Ginebra (el mayor lago de Europa Occidental). 
  • La suma de áreas utilizadas en producir alimentos que resultan perdidos es 1.4 billones de hectáreas (el 28% de las tierras agrícolas mundiales). Esta área es más grande que la superficie de la India y Canadá juntos.
  • El 8 % de las emisiones globales de gases de efecto invernadero se generan por causa de alimentos desperdiciados.
  • 33 millones de personas en la EU no pueden permitirse una comida de calidad diariamente.
  • En la EU, 170 toneladas de gases de efecto invernadero se producen como resultado de la producción y la eliminación de alimentos despreciados.

¿Qué consecuencias sociales y económicas tiene la pérdida y el desperdicio de alimentos?

Los alimentos desperdiciados son una pérdida de valor económico. En efecto, el desperdicio de alimentos produce un efecto económico directo en los ingresos de los consumidores, los agricultores y otros participantes en la cadena alimentaria. Igualmente, producir alimentos que no se consumirán es un desperdicio económico sustancial que incluye recursos y materiales, tiempo, energía e inversiones de producción.

Un estudio económico sobre el desperdicio alimentario en hogares usando un modelo novedoso estima que, en el año 2007, los hogares en Alemania y España ahorrarían  28.293 y 11.468 millones de Euros, respectivamente, con solo reducir el despilfarro de alimentos.

Por otro lado, el desperdicio y la pérdida de alimentos empeora los problemas de inseguridad alimentaria y desnutrición. La cantidad de personas con subalimentación alcanzó 820 millones en 2018 y el número estimado para el año 2030 es de 841 millones sin tener de cuenta los posibles efectos de hechos inesperados como el caso de la pandemia del COVID 19.

En países de ingresos bajos, la pérdida de alimentos en los campos tiene grandes repercusiones en la seguridad alimentaria de la población. En este caso, el problema radica en la escasez de alimentos suficientes para las familias agrícolas y la población local. En otras palabras, reducir la pérdida de alimentos significa tener más alimentos disponibles para las familias y así reducir la inseguridad alimentaria.

Por otro lado, la pérdida de alimentos afecta sus precios, que a su vez afecta la accesibilidad de las personas pobres a alimentos suficientes. Cuando los precios son más altos la capacidad de las personas con bajos ingresos para comprar alimentos se ve reducida y esto produce desnutrición en este tipo de población.

¿Qué consecuencias medioambientales tiene la pérdida y el desperdicio de alimentos

La pérdida y el desperdicio de alimentos tienen sus consecuencias en las huellas ecológicas que incluyen la huella del agua, la huella de la tierra y la huella del carbono.

En general, la pérdida de alimentos en la etapa primaria de la producción de alimentos tiene más impacto en los recursos naturales como el agua y la tierra. Por otro lado, la pérdida de alimentos en la etapa de consumo y venta por al menor tienen más repercusiones en los gases de efecto invernadero. Sin embargo, estas emisiones se producen en toda la cadena alimentaria.

Con la pérdida de alimentos se desperdician recursos naturales importantes que se han utilizado en producir dichos alimentos como la tierra y el agua, y que son clave para la sostenibilidad ambiental.  Según la FAO, la huella de agua del desperdicio de alimentos es de 250 Km3. Perder esta cantidad de agua dulce es un problema real en un mundo que sufre de escasez y estrés hídrico.  De hecho, la pérdida de la fruta, los cereales y la carne es lo que contribuye más en la perdida de agua.

De la misma forma, producir alimentos que no se van a consumir representa una presión innecesaria sobre el suelo. Cuando un tercio de los alimentos se desperdicia, esto conlleve una pérdida en la fertilidad de la tierra y el uso innecesario de fertilizantes sintéticos. La FAO estima que, en el año 2007, se utilizaron 1.400 millones de hectáreas para producir alimentos que fueron posteriormente desperdiciados. Esto implica degradación innecesaria de la tierra que agrava la inseguridad alimentaria, causa pérdida de la biodiversidad y empeora el calentamiento global.

Es más, la mayoría de los alimentos perdidos y despreciados acaban en los vertedores donde se producen gases con gran impacto en el cambio climático. El metano que se produce de la materia orgánica en los vertedores provoca el aumento del calentamiento global. Con la reducción de la pérdida y el desperdicio de alimentos se puede reducir la huella de gases de efecto invernadero de la agricultura y la ganadería de hasta el 23%.

A este respecto, cabe resaltar que el impacto ambiental está relacionado con el tipo de alimentos perdidos. Un estudio por La FAO indica que la pérdida de cereales y legumbres que presenta el 50% del desperdicio alimentario total tiene un efecto mayor en la huella de aguas azules y la huella de carbono, pero tienen efecto mucho menor en la huella de la tierra.

Por otro lado, las pérdidas de alimentos de origen animal presentan solo el 10% de la pérdida de alimentos y tienen impacto de hasta el 60% en la huella de tierra. Esto está relacionado con las grandes areas de tierra necesarias para la producción de productos de origen animal. El mismo estudio explica la complejidad de determinar el efecto de la huella ambiental para la pérdida en cada tipo de alimentos. En caso de fruta, el gran desperdicio conlleva gran pérdida de recursos de aguas dulces.

¿Qué ganamos si disminuimos la pérdida y el desperdicio de alimentos?

Mitigar la pérdida y el desperdicio de alimentos producirá beneficios económicos, ambientales y sociales. La relación entre los diferentes beneficios y las posibles soluciones es muy compleja como vamos a ver en otro artículo de esta serie. Aquí mencionamos algunos beneficios esperados de la reducción del despilfarro de alimentos:

  • Mejorar la productividad económica de la cadena alimentaria. Cuanto menos alimentos se pierden, la eficiencia de la cadena alimentaria se aumenta. Esto significa producir más alimentos usando los mismos recursos y por lo tanto reducir los costes de la producción.
  • Los proveedores a lo largo de la cadena alimentaria desde los agricultores hasta los minoristas pueden aumentar su productividad al reducir la pérdida de alimentos. Esto puede llevar al aumento de sus ingresos por tener más productos para vender con la misma cantidad de insumos. Asimismo, los proveedores de la cadena alimentaria pueden mejorar su relación y reputación con la sociedad.
  • Mejorar la seguridad alimentaria de la población mundial. Disminuir la pérdida y el desperdicio de alimentos aumenta la disponibilidad de alimentos especialmente en países con más porcentaje de pobreza. En el mismo modo, la accesibilidad de la población vulnerable a los alimentos saludables puede mejorarse si los precios de los alimentos se bajan por causa de disminuir el desperdicio alimentario.
  • Los consumidores pueden beneficiarse ahorrando dinero cuando desperdician menos. Más importante es el beneficio moral de proteger el medio ambiente y la sociedad de los efectos del desperdicio de alimentos.
  • Mejorar la sostenibilidad ambiental y disminuir las huellas ecológicas de la pérdida de alimentos. Así se conserva mejor las tierras y el agua y se disminuye los gases de efecto invernadero. Es más, la contaminación causado por el desperdicio alimentario disminuirá.  
  • La generación de iniciativas innovadoras contra el desperdicio de alimentos contribuirá a crear nuevas oportunidades de emprendimiento y de empleo. Del mismo modo, estas iniciativas ayudan a fortalecer la articulación entre los diferentes actores de la cadena alimentaria y la sociedad. 

¿Qué podemos hacer contra el desperdicio alimentario?

En suma, Vimos hasta ahora el tamaño impactante de la pérdida y el desperdicio de alimentos y las consecuencias resultantes a nivel socioeconómico y medioambiental.

Sin embargo, hay preguntas importantes que todavía no nos hemos respondido:

  • ¿Qué actuaciones podemos hacer para mitigar la pérdida y el desperdicio de alimentos?
  • ¿Qué podemos hacer como empresas e como identidades?
  • ¿Podemos actuar como personas contra el despilfarro alimentario?
  • ¿Qué son las razones que no impidan actuar contra este problema?
  • ¿La solución de este problema es sencillo o complejo? ¿Podemos saliendo todos ganando?

Vamos a responder a estas preguntas y otras más en el próximo artículo de esta serie.